Capadocia: La inolvidable experiencia de un amanecer en globo

Apasionada, divertida y una aventurera de la cabeza a los pies, Marta nos deleita con una de sus últimas escapadas a Turquía. Ni más ni menos ha tenido el privilegio de sobrevolar  Capadocia en globo. Te dejamos con un relato fascinante que te hará soñar despierto.
 

Gracias Marta!

 

Capadocia

Uno no sabe si es sueño o realidad.

Desde que vi hace mucho atrás la primera imagen de Capadocia tuve claro que tenía que ir a aquel remoto lugar para experimentar en primera persona si se trataba de una realidad o un sueño. Nunca antes había visto un paisaje así y con razón lo comparan con estar en la luna o en una película de Star Wars. Existen valles que pueden recordar al Gran Cañón en pequeña escala o incluso puedes llegar a ver parecido en sus formas caprichosas con la arquitectura del mismísimo Gaudí. ¡En Capadocia la imaginación no tiene límites!

Simplemente me cautivó por completo  y ahora que recién vuelvo de allí comprendo y comparto aún más por qué todo el mundo describe este lugar con el adjetivo mágico.

Paisaje mágico

¿Por qué un viaje en globo justo aquí?

A pesar de que esta zona de Anatolia Central tiene muchísimos atractivos dignos de ser explorados, volar en globo aerostático es su atracción estrella. De hecho, si buscamos Capadocia en google images, lo primero que aparece es justamente la estampa de infinidad de globos de colores revoloteando. ¿Sus motivos?

– Es uno de los lugares del mundo donde hay una oferta más variada con pilotos experimentados.

– Es considerado por muchos como el mejor lugar del mundo para viajar en globo debido a la belleza de un paisaje único y a sus condiciones meteorológicas (se vuela una media de 300 días al año).

Capadocia

Capadocia es una de las mejores zonas del mundo para volar en globo.

Durante el vuelo los pilotos pueden manejar los globos con una precisión impensable en otros lugares y las condiciones del tiempo son tan favorables que se puede descender a baja altura por los valles y casi tocar sus formaciones geológicas que parecen rascacielos naturales.

Este paisaje lunar y onírico tiene su origen en Erciyes, un volcán actualmente dormido siendo la montaña más alta de Asia Menor (se puede ver en el horizonte desde prácticamente cualquier punto de  Capadocia). Cuando estuvo activo, sus cenizas cubrieron toda la comarca con un grueso manto de decenas de metros de espesor. La erosión del viento y la lluvia sobre estas capas de cenizas a lo largo de millones de años creó esas formas insólitas en la piedra llamadas chimeneas de hadas en las que habitantes de la región habitaron durante siglos, o se excavaron iglesias con impresionantes frescos. No os podéis perder una visita al Museo Abierto de Göreme, ya que en ese valle se encuentra su mayor concentración además de unos frescos casi intactos.

Curiosidad: Durante el vuelo le pregunté a nuestro piloto (que ha sobrevolado en globo numerosos lugares del mundo) cual era el mejor paisaje que sus ojos habían visto desde el aire, a lo que contesto que Cappadocia sin lugar a dudas por su belleza seguido de Sudáfrica por poder ver sus animales en libertad. Algo más que sumar a mi lista de viajes 😉

Casi puedes tocar las formaciones geológicas

¿Merece la pena pagar “tanto”?

Son muchas las personas que conozco que han regresado de su viaje a Capadocia sin haber volado en globo por parecerle un precio desorbitado.

Como he mencionado antes Capadocia es mundialmente conocido por esta actividad y la ley de la oferta-demanda juega bien sus cartas. En temporada alta se pueden llegar a ver en el aire más de 120 globos volando, y son numerosas las compañías y agentes de viajes que ofrecen esta actividad. Eso significa que la gama de servicios, precios y seguridad puede variar ampliamente.

Calentando “motores”

Además de la temporada, un factor importante en la variación de los precios es la cantidad de personas que suben en la canasta. La tarifa  estándar compartiendo canasta con 24 persona ronda los €150 y los más caros (desde €300) a los vuelos “privados” o VIP de menos de 10 pasajeros, pero básicamente los servicios incluidos son los mismos.

Tuve la suerte de viajar en Marzo cuando aún no se respira la atmósfera de turismo masivo y de que Suat, el dicharachero dueño del increíble hotel-cueva donde me hospedé, Castle Inn, fuera el jefe de pilotos de una de las compañías de globo con mejor reputación (Royal Balloon) ofreciéndonos una tarifa especial de €110 por persona en vez de €175. ¡Y tan solo éramos 11 personas en el viaje!

Capadocia

En temporada alta más de 150 globos surcan el cielo de Capadocia

El servicio, inmejorable, incluía además de llamada despertador, asegurándote que no te quedaras dormida (no olvidemos que se trata de ver el amanecer), traslado ida y vuelta al hotel, delicioso desayuno para coger fuerzas antes, el vuelo de aproximadamente 60 minutos, un certificado de vuelo y una copita de champagne con fresas y chocolate. Como extra tengo que mencionar que Suat es historiador y durante el trayecto te va contando numerosas anécdotas y puedes empaparte de su conocimiento. ¡Todas tus preguntas serán bienvenidas!

Nunca una copa de champán mañanera me sentó tan bien. Lo único que se sube a la cabeza es la emoción tras haber visto semejante espectáculo.

Por supuesto tu vuelo queda a expensas del clima. Tuve muchísima suerte ya que el día de mi vuelo coincidí con gente que había extendido su estancia porque les habían cancelado los vuelos los dos días previos debido al viento, y no querían regresar sin esta experiencia. Las buenas compañías no te cobran si hay mal tiempo, y si no pueden volar, te dejarán intentar otra vez gratis, así que no es ninguna pérdida para tu bolsillo. Hace unos años las regulaciones de seguridad estaban en manos de los operadores (algunas compañías volaban en condiciones inseguras o inciertas con tal de asegurarse sus ganancias) pero ahora el centro de seguridad de vuelo da un parte cada mañana y es el que decide si es seguro volar o no, basándose en las condiciones climatológicas.

Capadocia

Sobrevolando “chimeneas de hadas”

Sensaciones en el aire

Cuando el globo se eleva tan suavemente produce una gran sensación de paz y libertad. Para mi sorpresa, no solo me maravilló el espectáculo visual que tenía ante mis ojos sino el silencio que se experimenta allí arriba. Solo se oye el sonido de los mecheros de gas, y si cerraba los ojos tenía la sensación de escuchar las olas del mar. ¡Vaya contradicción en un paisaje tan árido!

Otra curiosa sensación es la del calor en la cara proveniente de la llama de fuego responsable de manejar la altura que va tomando el vuelo. La dirección depende única y absolutamente del viento y es impresionante ver ese cielo surcado de más de medio centenar de globos que van tomando el mismo rumbo. No es volar, sino flotar en el aire. Emociones también en el aire.

Capadocia

Increíble sensación la de flotar en el aire

Ya os podréis imaginar que ante tal paisaje nadie puede contenerse a poner su cámara en acción y los clicks de los shots fotográficos te acompañan todo el trayecto. Diría que es prácticamente imposible sacar una mala foto ante tal idílico “lienzo” pero animaría a todo el mundo a que se olvidase de la cámara por un momento y absorbiera esas sensaciones que sin duda serán imborrables en la memoria. Ver salir el sol entre las nubes y un cielo que va cambiando de tonalidades repleto de puntitos de colores es una experiencia inolvidable y no habrá mejor foto que supere a mi recuerdo.

 

 

 

 

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